Beggars Banquet —en español: El banquete de los mendigos— es el séptimo álbum de estudio en el Reino Unido de la banda de rock británica The Rolling Stones y su noveno en los Estados Unidos. Fue lanzado en el año 1968, un año después que Their Satanic Majesties Request. Se grabó entre el 17 de marzo y el 25 de julio de 1968 en Londres (Inglaterra) y Los Ángeles (Estados Unidos) bajo la producción del estadounidense Jimmy Miller, con el que trabajarían hasta 1973. Se trata del primero de una serie de cuatro álbumes de estudio que habitualmente se considera la cima de la obra de los Stones (junto con Sticky Fingers, Let It Bleed y Exile on Main St.).5 Su publicación fue planeada inicialmente para el 26 de julio de ese mismo año, pero fue postergada durante varios meses debido a una disputa con su casa discográfica, Decca Records, en torno a la polémica portada que el grupo pretendía usar.6 Finalmente, Beggars Banquet salió a la venta el 6 de diciembre de 1968 con una carátula totalmente blanca y con solo el nombre del álbum escrito con letras doradas. La producción cuenta con canciones con una base de rhythm & blues, suponiendo el regreso de la banda a sus raíces después de su experimental producción anterior, Their Satanic Majesties Request, en la que ensayaron otros estilos musicales, como el rock psicodélico. También hay temas de música country. Las letras de algunas canciones tienen temáticas centradas en la crítica social, inspiradas en las revueltas y conflictos de esos días, y filosóficas, por la alta cantidad de libros sobre filosofía y poesía que leía Mick Jagger durante ese momento.7 Debutó en los primeros lugares de las listas de popularidad de Estados Unidos y el Reino Unido, alcanzando pronto el millón de copias en ventas. Para su promoción se pusieron en circulación dos sencillos: «Jumpin' Jack Flash», que fue un gran éxito, mas no estaba incluido en el disco, y «Street Fighting Man». La reproducción de esta última canción fue boicoteada por varias radios Los Stones abandonaron la experimentación psicodélica para volver a sus raíces de blues en este célebre álbum, que fue inmediatamente aclamado como uno de sus logros más destacados. Un fuerte sabor de Delta blues acústico colorea gran parte del material, en particular "Salt of the Earth" y "No Expectations", que presenta un hermoso trabajo de guitarra con diapositivas. El rock & roll básico no se olvidó, sin embargo: "Street Fighting Man", un reflejo de la turbulencia política de 1968, fue uno de sus singles más innovadores, y "Sympathy for the Devil", con su guitarra que baila al fuego, leering Las voces de Jagger, los ritmos africanos y las letras explícitamente satánicas fueron una epopeya que definió la imagen. En "Stray Cat Blues", Jagger y su equipo comenzaron a explorar el tipo de sordidez sexual decadente que llevarían al punto de la autoparodia a mediados de los años setenta. En ese momento, sin embargo, el enfoque aún era reciente, y el mordisco lírico de la mayor parte del material aseguró el lugar de Beggars Banquet como uno de los mejores discos de rock basados en el blues de todos los tiempos.
Los Rolling Stones volvieron a lo básico cuando su creador se desvaneció. Su séptimo álbum, Beggars Banquet, marcó el principio del fin para su guitarrista fundador, Brian Jones.
The Rolling Stones went back to basics when their creator vanished. His seventh album, Beggars Banquet, marked the beginning of the end for his founding guitarist, Brian Jones.

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